Deporte en Vivo

Mauricio Matamala y el Remo en Miramar

Club de Remo Miramar desde la voz de Mauricio Matamala

En el Club de Remo Miramar se entrenaba todos los días de forma presencial. Con los más pequeños se trabajaba la parte formativa dos veces a la semana, pero con los deportistas más avanzados, de lunes a domingo, tres horas diarias.

Hoy, con la pandemia, los trabajos presenciales en el agua se han visto afectados. Ya no se realizan, por lo que se implementó un método de entrenamiento por videoconferencia, en el que se les envía la planificación a los deportistas semanalmente, para después poder guiarlos por vídeo o llamadas telefónicas.

Según Mauricio Matamala, técnico del club hace 2 años, el Club de Remo Miramar ha crecido progresivamente los últimos años. En un principio, partió con 5 deportistas y este año cuentan con 42. Ante la pandemia, el número se mantiene, pero la intensidad y constancia se ve afectada. “Muchos deportistas cuentan con materiales deportivos en sus casas, los que son facilitados por el club, pero no es lo mismo trabajar presencialmente que estar perfeccionando a la distancia y tras una cámara”, expresó el entrenador.

Pese a esto, Matamala asegura que los deportistas mantienen la motivación y el interés, y que los trabajos momentáneos por vídeo son claves, ya que les permite mantenerse activos para cuando sea el momento de volver a las actividades presenciales en el club, sin tener que partir de cero en el aspecto físico.

El 2019, un gran número de jóvenes se matricularon en el club, lo que les permitió comprar materiales –con el dinero recaudado por inscripción- para poder llevar a cabo un proyecto, que consiste en la construcción de un domo, pero quedó todo estancado y en pausa con la pandemia.

“Los ingresos con los que contamos, son gracias a las cuotas que los deportistas pagan mensualmente. Ese dinero se invierte en infraestructura o materiales deportivos. Por parte de la municipalidad, recibimos gradualmente aportes, pero de forma mínima”, contó Mauricio Matamala.

Otro proyecto que involucra al Club de Remo Miramar, en conjunto con El SERVIU y la Municipalidad, se desea construir un Centro de Alto Rendimiento para la selección chilena de remo, en donde están ubicadas las instalaciones del club. “Esto nos permitiría ocupar el recinto cuando queramos, por lo que es algo totalmente favorable para nosotros en cuanto a instalaciones y materiales. Es un mega proyecto, pero que también está estancado por la pandemia”, aseguró el técnico.

Dentro del semillero del club, se encuentra Florencia Moreira de 14 años y Daniel Román, de la categoría infantil, junto con varios deportistas que han mostrado trabajo, esfuerzo y un muy buen nivel. Según Matamala, “hay muchachos que tienen un biotipo muy bueno y muy buenas marcas, pero de repente el chico que menos uno piensa, puede marcar la diferencia de un momento a otro. Nuestros deportistas tienen una proyección muy alta, pero es un tema totalmente variable”.

Junto con ellos, los hermanos Abraham son cuatro remeros que están desde los inicios del club y siguen compitiendo por él en cada torneo, pese a no vivir en la región por estar estudiando y compitiendo por la selección chilena. Aportan su experiencia a los más jóvenes, quienes ven reflejados en ellos una motivación e inspiración para llegar lejos en el remo y representar al Club de Remo Miramar que, según afirma Mauricio Matamala, su fuerte es la categoría alevín, infantil y cadete, donde el esfuerzo y la constancia permiten marcar grandes diferencias a los pequeños remeros.

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