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Desde Chiguayante a Europa por el Balonmano

Valeska Lovera, actual jugadora del Club Beti Onak, nos cuenta sobre sus inicios, sueños y lo sacrificado que ha sido su carrera en el balonmano.

“Comencé jugando a los 5 años en el taller de mi colegio  (Concepción Chiguayante, mismo colegio de Sofía Alarcón) con el profesor Jorge Bahamondes. Al principio me gustó, porque mis hermanos jugaban. Entonces, cuando los veía jugando, me entraba la curiosidad por probar”, contó.

Rápidamente destacó entre sus pares. Su estatura, ser zurda y su carácter la llevaron a ser una de las jugadoras con proyección nacional. De esta manera, con 15 años parte a Valparaíso para sumarse al Club Italiano de Villa Alemana y así poder trabajar duro por sus sueños.

“Yo en ese minuto solo tenía claro que quería jugar en Europa. El cambiar de casa, de vida, colegio y familia no lo tenía en mente. Al principio no me quería ir, pero mis padres (sobre todo mi madre) me alentó a que tomara la decisión de irme, porque ella sabía cuál era mi sueño y que esto significaba una gran oportunidad para mi”, expresó.

Fueron 3 años desde que llegó, donde no conocía a nadie de sus nuevas compañeras de colegio y equipo. Tampoco a la familia con la que vivió. Pero con el tiempo reconoce que creció mucho como jugadora y que además la ayudo a madurar como persona.

El crecimiento adquirido en Villa Alemana le valió para dar el salto que ella quería y, a los 18 años, parte a la aventura en España. Primero fue en Valladolid. También fue muy dura la adaptación, como todas las cosas nuevas. Estar en otro país y continente, con culturas distintas, no fue obstáculo para trabajar en lo que más quería. Quizás lo más complejo fue adaptarse a las exigencias de su nuevo equipo, al estilo de juego que era completamente diferente y, sobre todo, a nuevas compañeras. Pero comenta que fueron ellas mismas, quienes ayudaron a ser una más. «Me ayudaron mucho para poder adaptarme y, al día de hoy, tengo muy buenas amigas en ese club. Al final lo importante son las cosas buenas que te deja cada lugar”.

En cuanto a su rutina, Valeska cuenta que  entrenaban poco respecto a lo que estaba acostumbrada en Chile. Con Felipe Barrientos en Villa Alemana tenían tres turnos diarios y eso era todos los días. En Valladolid, en cambio, se entrenaba todos los días, pero solo una jornada. “Es lo normal acá, porque no podías meter mucha carga, ya que el fin de semana tenías partido de liga”.

Hoy, Valeska se encuentra en Pamplona, donde -junto con jugar- comparte estudios de Dirección de Servicios de Restauración. El día lo divide en clases por la mañana y entrenamiento por la tarde. “Los horarios calzan perfecto. Me permite poder entrenar por las tardes con mi equipo y sobre todo complementarlo, con lo de entrenadora de un equipo del club”.

«Con el club estamos segundas en la tabla y queremos luchar para jugar las fases de ascenso y poder estar pronto en primera división. Con la selección tenemos torneos muy cerca. El 2021 tenemos el clasificatorio al mundial, el 2022 los Odesur en Paraguay y el 2023 el torneo más importante para nosotras que son los Juegos Panamericanos de Santiago, donde mi gran sueño es poder ser medallista», señaló.

También Lovera manifiesta lo importante de estar en la selección nacional, conocidas como Las Lobas. “Ser una loba es más que ser parte del equipo nacional de tu país. Trabajamos en manada, buscamos las mejores condiciones para nuestras compañeras y futuras generaciones, tenemos ambición y mucho coraje. Con el paso de los años me doy cuenta que pertenecer a Las Lobas es un mérito grande, porque seguimos teniendo desigualdades y aún nos siguen mirando en menos, pero ahí seguimos nosotras con nuestro trabajo silencioso que va tomando buen camino”.

Con 5 años en España, es crítica con respecto a su visión del crecimiento del balonmano en nuestro país, con argumentos y experiencias muy concretas. Cuenta que existen grandes diferencias: en España, los clubes y equipos son organizados en todo sentido, las ligas y federaciones funcionan bien.  En Chile, solo el que quiere lograr mejores cosas para su equipo o país trabaja en ello, los demás intentan de que no avance.

«Me gustaría ver a la Región del Bio Bio con una liga en la que estén todos los clubes. Que jueguen partidos ida y vuelta, con la idea de que los dos mejores de cada zona jueguen un torneo nacional que esté a mejor nivel, porque si en las regiones mantenemos a los equipos en constantes partidos, poco a poco irá mejorando el nivel nacional, con un torneo en el que no sean siempre las mismas regiones quienes estén en el podio», dijo.

Por último, Valeska envía un mensaje para las actuales y futuras generaciones del balonmano: “Todo siempre llega en el momento adecuado. Cada entrenamiento y partido son únicos, pero si tienen esa ambición y ganas por mejorar y buscar mejores condiciones, deben dar un paso más. Puede ser difícil, pero si son constantes en su trabajo y se sacrifican, seguro que lograrán lo que se proponen”, cerró.

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